La primera vez que oí hablar de Orgullo y Prejuicio fue cuando compré la película protagonizada por Keira Knightley. A partir de ahí, Jane Austen se convirtió en mi escritora predilecta.
Orgullo y Prejuicio no es sólo una novelucha
romántica. Como yo lo veo, este clásico de la literatura es una exaltación a la
figura de la mujer, no creo que Jane Austen fuera feminista, pero estaba claro
que en sus novelas les daba un poder mayor a las mujeres. En su novela refleja
una sociedad donde el objetivo de la mujer era buscar un buen partido, casarse,
tener hijos y casar a los hijos. Mujeres que no amaran a sus maridos pero que
con el tiempo les cogería ternura. Mujeres que solo hablaban de frivolidades y
criticaban a las otras mujeres. Y luego está Elizabeth Bennet, la heroína
de la novela.
Una mujer que antepone el amor a su deber de
mujer. Que se cultiva con la lectura y no cree que las mujeres deban desempeñar
un papel menos importante que los hombres. Mujer orgullosa y de carácter firme.
Pero como cualquier mujer tiene sus debilidades, pues se deja engatusar por el
joven y guapo soldado Wickham.
El argumento de Orgullo y Prejuicio es fácil de
entender. Joven guapa y de poca fortuna conoce a caballero galante y rico. Al
principio no se llevan del todo bien pues el carácter de cada uno choca con el
del otro. No obstante, por circunstancias del destino vuelven a encontrarse y
se conocen mejor. Surge la llama del amor y se casan. Fin. Es sencillo, sin
complicaciones, pero es ahí donde radica la belleza de la novela. Jane Austen
no escribía tramas complicadas, no era su intención ser una famosa escritora,
sin embargo, las historias que escribía eran el día a día de esa época y lo
sigue siendo.
¿Quién no ha querido alguna vez un Señor
Darcy en su vida?
La historia de Orgullo y Prejuicio ha sido
copiada millones de veces. Un claro ejemplo es Bridget Jones. La
escritora, Helen Fielding, confesó que ella se basó en la novela de Jane Austen
para crear la suya propia, hecho reflejado en que el protagonista se llama
igual y que da la casualidad que está interpretado por Colin Firth, que ya hizo
de Mr. Darcy en la serie televisiva que emitió la BBC.
Por otro lado, también se han creado versiones de
la novela bastante particulares como el mashup "Orgullo y
Prejuicio y zombies" de Grahame-Smith, famoso también por su obra "Abraham
Lincoln, cazador de vampiros".
No hay duda de que Orgullo y Prejuicio es una
novela romántica, con un tono cómico, parodiando en algunos aspectos la
sociedad y reflejando valores y normas por los cuales se regía. Los pobres
nervios de la Señora Bennet, la indiferencia del Señor Bennet con respecto a
todo, las hermanas alocadas Kitty y Lydia, la despiadada Caroline Bingley, etc..
Todos los personajes son interesantes en la historia de amor entre Elizabeth
Bennet y Fitzwilliam Darcy.
Tengo que decir, que el capítulo que más me gusta
es cuando Lizzy rechaza a Darcy. No hay escena que me cautive más ni me haga sonreír
tanto. Esa tensión que se crea entre ellos, ese enfrentamiento de orgullo y
sobre todo los prejuicios por los que se dejan guiar es una de mis escenas
favoritas en la película y en el libro. No hay situación parecida en la que se
muestre de tal manera el orgullo de las personas. En esa escena los dos ya
saben que se aman, pero sólo Darcy se atreve a declararlo, en contra de sus
principios, lo que muestra que Lizzy es más orgullosa.
Orgullo y Prejuicio no es una novela cualquiera.
Una jovencísima Jane Austen escribiría su novela más famosa con veintiún años,
que pasaría a la historia como una de las escritoras de clásicos de la
literatura inglesa. Sus novelas no dejaran de interesar pues están hechas al
dedillo para este mundo.
"Es una verdad reconocida por todo el mundo que un soltero dueño de una gran fortuna siente un día u otro la necesidad de una mujer"

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