Anoche fue la vigésimo séptima edición de los premios Goya, unos Oscars a la española, sin embargo la gala se convirtió en discursos en contra de la subida del IVA en la cultura con el ministro de cultura presente. Director de la Academia y demás leyeron o improvisaron discursos quejándose de lo caro que está el cine, el aumento de las descargas ilegales, etc... Eva Hache presentó la ceremonía con humor, sarcasmo pero en mi opinión se pasó criticando y despellejando.
Llegaba un punto de la fiesta que no sabías si estabas viendo un reconocimiento a la industria del cine español o una protesta contra la situación económica española en relación a esta industria. Porque de lo que más se quejaron fue de los ingresos que se podrían haber obtenido sin la subida del IVA, y eso que reconocían que había sido un buen año, o del poco trabajo que tienen, como el monólogo que hizo Candela Peña.
Menos mal que no todos los que salieron a recoger un Goya protestaron, algunos se limitaron a lo que tocaba, agradecer el premio que se les había concedido y hablar de como las películas españolas cada vez tienen más éxito en las salas de cine tanto nacionales como internacionales.
Lo que sí que falto en la ceremonia fueron diseñadores españoles. Muchas de las actrices optaron por diseños internacionales y muy pocas, como Eva Hache que se cambió seis veces de look y todos de firmas españolas, optaron por diseñadores nacionales. Este acontecimiento ayuda a que se den a conocer a nuestros diseñadores de manera internacional y no a protestar y reivindicarse. Además, muy pocas fueron las que acertaron con el vestido o el peinado.
Belén Rueda escogió un Carolina Herrera en negro y con la espalda al aire. Iba sencilla, sin desentonar ni arriesgarse, pero el recogido y los grandes pendientes le daban el toque ideal quedando elegante en la alfombra.
Otra de las elegantes en la alfombra roja es María Valverde. De Nina Ricci con apertura en la rodilla y cola, con un moño y sin joyas, el look en sí le quedaba como un guante.
Macarena García es mi favorita. Sencilla, de Dior, con una coleta elegante y un brazalete que le rodeaba el antebrazo. El rojo le hacía destacar sin llegar a la ostentación. Perfecta.
Maribel Verdú es otra de las que más me gustaron. Eligió un diseño de Raf Simons para Dior Se decanto por complementos en negro y adorno el cuerpo negro que no dice nada con un collar a juego con los pendientes dorado. El recogido le favorecía.
Paula Echevarría fue una de las favoritas en la gala y una de las pocas que se decantó por un diseño nacional. De Dolores Promesas, verde brillante, cola, escote y manga larga, lo supo combinar con un clutch dorado y unos pendientes de brillantes rosas largos también de marca española, Tous.
Otra en decantarse por un diseñador nacional fue María Adánez con un burdeos de Moisés Nieto con transparencias florales en el cuerpo.
Aitana Sánchez-Gijón optó por un vestido clásico negro de Lorenzo Caprile de manga larga con detalle del broche en la cintura y clutch del mismo color que el vestido.
Aida Folch también eligió un vestido de color oscuro de Armani, de palabra de honor y coleta de caballo. Le supo sacar partido con el collar de brillantes y la pulsera. Iba formal e impecable.
El vestido elegido por Rosana Pastor no me dice mucho pero la forma del vestido con cola larga y el escote de palabra de honor y en forma de corazón complementado con el collar de piedras y el recogido con ondas le sentaba de maravilla.
Nadia de Santiago escogió un vestido de Adolfo Domínguez, de tirantes y lentejuelas y un escote nada provocativo iba fantástica. Recordaba a las mujeres de los años treinta con las ondas, los ojos pintados en negro y los labios rojo oscuro.










No hay comentarios:
Publicar un comentario